Existió hasta los años sesenta, en un lugar ahora cubierto de fraccionamientos modernos en el norte de la ciudad, una enorme casa, era de un piso y con un techo de dos aguas; con tejas rojas y una hilera de diez o más puertas con vista al frente, una tras otra. La construcción no presentaba pues mayor gracia que la de parecer muy vieja. Estaba rodeada de campos de cultivo, sin trabajar en aquel entonces, los cuales colindaban con el Boulevard Hidalgo y llegaban casi a la ribera del Río de los Gómez.
Tal vez ese galerón había conocido mejores tiempos, pues una antigua leyenda habla de un próspero matrimonio que allí conoció la felicidad y la tragedia.
Existía un delicado jardín, allá por el Siglo XVII, las paredes encaladas, las tejas rojas y frescas y un camino bordeado de altas milpas y árboles frutales, en el cual Don Roberto llega después de un viaje a la Ciudad de Guadalajara, viaje que duró menos de lo que había pensado.
Una muy mala noticia nos llega este dia, ya que se avisa la cancelación del Festival Internacional de Arte Contemporáneo que se iba a realizar este 2011 en la ciudad de León, Guanajuato. 








